top of page

Mi mejor invitación

  • 17 ago 2015
  • 2 Min. de lectura

Me levanté un martes muy temprano. Una invitación inquietaba mi corazón. No sabía de qué se trataba, más sin embargo mi mente imaginaba cosas muy locas, y en medio de todo eso, no se me ocurrió llegar a pensar en algún momento que luego de estar allí, mi vida daría un giro de 180 grados, cambiaría por completo.


Sin quererlo, añoraba ir de una forma muy extraña a ese lugar; esperaba que las manecillas del reloj se movieran a mi favor. La nariz me sudaba y mis manos temblaban. Ya casi eran las 7:00 pm ¿por qué me sentía así? ¿con quién me iba a encontrar?


Cuando llegué a tal lugar, mis pies empiezan a moverse para subir las escaleras, mi corazón latía muy fuerte, sentía un fuego encendido dentro de mi ser. Las luces estaban apagadas, algunas personas con sus manos se tapaban la cara, otros se abrazan, cantaban y lloraban. Me senté, estaba mareada. Cerré los ojos y una paz me invadío poco a poco, me sentía conada y plena.


Era algo inexplicable, totalmente nuevo para mí. De repente en medio de una canción, una voz me decía que era su niña, la niña de sus ojos. Podía sentir en ese maravilloso instante que ese alguien que me hablaba, que me amaba... Era Jesús.


Jesús me quería para Él, a su servicio, a sus pies enamorada, quería hacer de mi algo totalmente distinto.


Han pasado 3 años desde entonces y no soy la misma Manuela que entró a ese lugar, llena de caprichos, inseguridades, rencores, con miles de desórdenes y tristezas. Hoy me siento transformada, llena de esperanza, amada y elegida por nuestro Señor.


Quizá no ha sido fácil vivir contra la corriente, pero Jesús se ha salido con las suyas y me enamoró. Siempre pensaré que lo mejor que pude hacer fue aceptar su invitación a seguirle. Jesús es mi lugar favorito. Su amor me da vida, me sostiene, no quisiera imaginar mi vida sin su luz, su dirección, su misericordia y su palabra que me motiva, me fortalece.


Y estoy segura, que no sólo me ve a mí como la niña de sus ojos, sino también a ti que estás leyendo esto.


Jesús te ama, te ha amado desde siempre y para siempre. No tengas miedo de abrirle las puertas de tu corazón. Puedo asegurarte que hacerlo, es la mejor decisión que puedes tomar.


Comentarios


Featured Posts
Recent Posts
Archive
Search By Tags
  • Wix Facebook page
  • Wix Twitter page
  • Instagram Social Icon

Visitantes

bottom of page