Mi otra mitad... Eres Tú
- 5 ago 2015
- 2 Min. de lectura

A veces me pregunto por qué no me siento completa, por qué nunca soy feliz del todo,
por qué siento que no conozco muchas cosas en los demás y en mí misma, entonces me doy cuenta que hay algo que me falta y luego descubro que no es un algo sino alguien, ALGUIEN que me conoce y todas las noches mi corazón lo llama y todas las mañanas mi
corazón lo extraña, es algo muy raro, es como si existiera alguien en toda la eternidad que me completara, que me amara por lo que soy, con Él que puedo ser yo misma, sin reservas, algunas veces veo su sonrisa tan clara, entonces me digo a misma que ya nos conocemos y que Él existe que no son ideas mías, Él existe y también está buscándome, pero Él no se cansa como yo de buscar y esperar, Él siempre está allí buscándome y esperándome, es entonces cuando lo descubro.
Esto no me pasa siempre, porque no siempre me entiendo a mí misma y no siempre
quiero conocerme a misma, pero cuando pasa, lo veo en mi vida tan claramente, y recuerdo cómo nos sentábamos en la orilla del mar y en la inmensidad de las estrellas porque a los dos nos gusta conversar y ver la inmensidad de nuestro Padre. Por eso quiero contarte que Él para mí lo es todo!
Él aunque muchos no lo comprendan es mi hermano, mi amigo, mi novio, mi esposo, mi
compañero... Él es todo lo que quiero y aun así a veces me alejo de Él, me olvido de Él, no
lo vivo como la persona que sé que es, a veces no puedo ver su sonrisa y esto no quiere
decir que Él no esté sonriendo para mí, quiere decir que lo abandono; yo que digo amarlo
tanto y buscarlo tanto, lo olvido y lo vuelvo una idea, un concepto y no la persona que ha
estado conmigo a lo largo de la vida desde antes que yo pudiera venir al mundo.
Pero esos pequeños momentos en que lo veo y puedo ver su sonrisa, quiero decirles que
es más claro que la luna, que vivo cada recuerdo nuestro y cada sonrisa y lágrima que
hemos compartido juntos y entonces me doy cuenta que Él no es un concepto, no es una
idea, Él ni siquiera es un recuerdo, Él es la vida misma y cuando me aparto de Él la vida se vuelve oscura y me pierdo.
Yo sé que ya he vivido a su lado y por eso siento que nos conocemos más allá de todo, para Él todo lo que soy y seré no es un misterio y Él me ha amado por eso, yo en este mundo solo quiero vivir para volverlo a encontrar para volver a vivir a su lado y solo a eso quiero dedicar mi existencia a esperar a el amor de mi vida que eres tu Jesús, tu eres mi otra mitad y no estaré completa hasta encontrarnos nuevamente en la casa de Dios, en la casa del Padre, donde ya nada podrá separarnos.
Y ¿por qué te cuento esto? Porque de corazón te deseo que nunca dejes de buscarlo y
esperarlo, porque su sonrisa es el culmen de nuestra existencia.

























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